Enseñanzas

En el taller de emprendedurismo, tratando de responder a mis preguntas del capítulo anterior, tenía que tratar de descubrir quién era yo, cuál iba a ser mi diferencial y porqué otras personas me iban a llamar a mi y no a otro – Necesitaba encontrar mi propuesta de valor.

Empecé a trabajar y a analizar mi modelo canvas como si en realidad fuera un espectador de mi propia vida: recordé los comienzos como diseñadora de agencia, el paso por la empresa: la dirección y la producción; el trabajo en marketing, el trabajo en el equipo de ventas: la gestión y la ejecución.

Entendí que había pasado por todos los ejes que involucran al proceso de diseño. Podía ver y entender como pasaban las cosas y por qué, porque ya había estado sentada en todos los puestos. Entendí que fui la única diseñadora que pasó por un puesto de analista en ventas de una multinacional, simplemente porque no es recorrido natural de la carrera del diseñador, y si no hubiera sido por la fusión, yo tampoco hubiese elegido ser planificadora de categoría.

Mi diferencial fue haber hecho ese camino que los diseñadores gráficos no hacen: casi dos años de pensar como analista, de hablar, de negociar, de gestionar y ejecutar punto de venta.

Entendí que todo el tiempo que estuve en la multinacional en realidad estuve aprendiendo de otro mundo, a usar la otra mitad del cerebro: la racional.

Es así como el excel pasó a ser mi herramienta diaria, racionalicé mis números, planifiqué mi año, el siguiente y el próximo y empecé a hablar para mi negocio, su mismo idioma.

 

ALGUNAS CONCLUSIONES

  • Siempre: buscá en tu historia, es única.
  • Todas las experiencias nos dejaron un aprendizaje: usalo.
  • Todo sirve. Nada se tira. Todo se recicla.
  • Sé agradecido con todas las oportunidades que se te dieron y se te dan.

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