De emprendedor a nómada digital (2da Parte)

En ese momento decidimos que nuestro primer gran destino iba a ser Estados Unidos (USA) – ya habíamos estado muchas veces antes y era un lugar conocido para nosotros. También nos gustaba la idea de hablar en otro idioma todo el tiempo.

Para enero de 2017 teníamos pasaje de ida y vuelta. Mi marido renunció a su trabajo y yo me tomé una semana de vacaciones para poder viajar y llegar tranquila.

En USA siempre nos dieron 6 meses de estadía como turistas, entonces cuando pensamos el viaje, no dudamos que íbamos a correr la misma suerte – aunque llevamos los pasajes de vuelta y el seguro con fecha de vencimiento para comprobar que volvíamos a Argentina para que no haya problema.

Nos instalamos en Fort Lauderdale como base.

Fort Lauderdale (FLL) es un paraíso y tiene todos los beneficios de una gran ciudad, así que para nosotros era un buen lugar para sentirse cómodo, hacer playa, compras, caminar tranquilos por la calle, tener internet en todos lados. Alquilar auto para hacer otros destinos y tener el aeropuerto a 20 min.

Mi primer parada fue Apple ya que había planificado que para el nuevo estilo de vida necesitaba actualizar al máximo mi portátil para, por supuesto no tocarla por algunos años.

Desde FLL hay una o dos horas de diferencia con Buenos Aires (BA) – depende la temporada, con lo que debía levantarme alrededor de las 8 am, para empezar a trabajar a las 10 am hora ARG. Lo bueno de esto es que terminaba de trabajar a las 4 pm y me quedaba la tarde libre.

La verdad que la estadía en FLL no representó mucha dificultad porque era como estar trabajando desde la comodidad del hogar, sólo que los ratos libres iba a la playa o a pasear.

Cuando decidimos que era momento de empezarnos a mover para recorrer otros estados, es cuando se empezó a complejizar y había que tener en cuenta otras variables: viajar en fin de semana para no estar moviéndome en la semana, trabajar de adelantado o en el viaje para poder cumplir con la agenda, consultar si el hospedaje al que íbamos tenía conexión wi-fi en el cuarto, si tenía escritorio, etc. También como mi tiempo no era del todo “libre” teníamos que contar con más días por cada destino para poder conocerlos.

De este primer viaje de casi 6 meses aprendí muchas cosas que iban a marcar mi camino cómo nómada aunque en ese momento no me sentía así y me era difícil de explicar qué es lo que hacía porque tampoco yo lo entendía: parecía que estaba de vacaciones pero en realidad nunca había dejado de trabajar.

Me volví a sentir emprendedora pero de otra etapa, de otro proyecto.

Tuve que APRENDER TODO DE NUEVO.

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